miércoles, 11 de marzo de 2009

A Patri, una futura mamá

Tienes en los ojos niña
el brillo de un hilo de plata,
el esplendor de una lluvia de estrellas,
el fulgor del lucero del alba.

Tienes en los labios niña
la sonrisa sonrosada,
pétalos cubiertos de gotas
del fresco rocío de la mañana.

Tienes en el pecho niña,
el murmullo de un arrollo de agua,
el son del latir de un corazón,
y un suave aleteo que lo acompaña.

Tienes en tu vientre niña,
un tesoro escondido de oro y plata
de rubíes y piedras preciosas,
de aguamarinas y esmeraldas.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Tarde sin ti...

La nieve de tu ausencia me ha vencido
esta tarde de otoño.

Permanece
el calor de tu voz en mi memoria
y en mi frente asombrada se despiertan
las huellas de tus ojos.
¡Qué vacías mis manos, qué indefensas
alejadas de ti!

Inútilmente
te buscan y rebuscan por un aire
acerado y hostil: manos de ciego
acariciando muros sin sentido.
Un violento silencio se derrama
sobre mi alrededor.

Tan sólo escucho
la amargura implacable de la lluvia
grabando en los cristales el mensaje
de mi propia intemperie.
Me duelen los rincones de la casa
ausentes de tu risa y de tus pasos,
oscuros sin tu luz, irremediables
en su extraña orfandad.

Una tristeza
incisiva y sutil se ha apoderado
de muebles y de cuadros, de las pequeñas cosas
que llenan nuestro mundo. ¡Qué grises me parecen
sin la honudra vital de tu presencia!
Para alejar mi soledad contemplo
tu permanente hueco en el espacio:
desocupado está, pero conserva
tu cálido latir las vibraciones
de tu serena imagen nunca ajena.

Dan las horas en el viejo reloj.
Ha cesado la lluvia.

Nuevamente
los pájaros invaden mi silencio
y todos los confines d emi entorno
recobran su perfil esperanzado.
Las luces de la tarde se sumergen
en un tenue letargo.
Sé que estás ya muy cerca: presiento tu regreso
por esa brisa alegre que ha agitado los álamos.

Tarde sin ti, Antonio Porpetta

lunes, 9 de febrero de 2009

sólo soy un fantasma...


La mujer que había dentro de mí murió aquella misma noche. Bajo la lluvia. Dentro de aquel coche. En aquel mismo instante. En aquella curva maldita en la que tantas veces te había repetido las mismas palabras: “Cari, cuidado, no corras, frena un poco que me da miedo”. Desde entonces no soy más que un fantasma que recorre las callejuelas de este cementerio recitando tu nombre… Haciéndome la misma pregunta incesante: ¿por qué me quedé en casa aquella noche?

lunes, 10 de noviembre de 2008

AMOR EN DESCOMPOSICIÓN (por mí misma)

Cuando las raíces que sustentan el corazón se pudren
su rancia salvia recorre nuestras venas una vez más,
ahuecando las esperanzas.
El gusano que habita en ellas despierta,
y devora con enfermiza voracidad las ramas del amor.
Caen las enredaderas del alma sobre
la ciénaga de la ilusión corrompida por la traición.
El dolor y el placer se unen latido a latido,
fusionándose en un solo fluido tóxico
para avivar difusos pensamientos salvajes.
Nuestros despojos sibilinos
son engullidos por el hambriento helminto
mientras en lo más profundo de nuestras gargantas
retembla el sonido hueco del último aliento…

Pasado anclado a un futuro presente que nunca llega.

Dedicado a Dylan Thomas y a Xoxe,
que fue quien nos presentó.

domingo, 9 de noviembre de 2008

UN CAMBIO EN LOS CLIMAS DEL CORAZÓN

Un cambio en los climas del corazón
vuelve seco lo húmedo, la bala de oro estalla
sobre la tumba helada.Un clima en la comarca de las venas
cambia la noche en día; la sangre entre sus soles
ilumina al viviente gusano.

Un cambio en el ojo advierte a tiempo
la ceguera hasta el hueso; y el útero incorpora
una muerte mientras surge la vida

Una sombra en el clima del ojo
es a medias su luz; el mar sondeado irrumpe
sobre una tierra sin arpones.
La semilla que del lomo hace una selva
divide en dos su fruto; y la mitad se escurre
lenta en un viento dormido.

Un clima en la carne y el hueso
es seca y húmeda; el viviente y el muerto
se mueven como espectros ante el ojo.

Un cambio en el clima del mundo
vuelve espectro al espectro; y cada niño dentro su madre
se repliega en su doble de sombra.
Un cambio echa la luna dentro del sol,
tira de las ajadas cortinas de la piel;
y el corazón entrega a sus muertos.

Dylan Thomas
Versión de Elizabeth Azcona Cranwell

domingo, 2 de noviembre de 2008

MATRIMONIO

La palabra “matrimonio” deriva de la expresión latina “matri-monium”, es decir, el derecho que adquiere la mujer que lo contrae para ser madre dentro de la legalidad. Claro que éste término viene de la época de los romanos, y gracias a Dios en nuestra sociedad actual el término matrimonio adquiere otras connotaciones. Buceando en mi RAE, he encontrado varias acepciones del término “matrimonio”. La primera: “Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales” tendría que cambiarse ya por “unión de dos personas mediante determinados ritos o formalidades”, pues hoy en día los gays y lesbianas ya pueden casarse. La siguiente definición es la religiosa “En el catolicismo, sacramento por el cual el hombre y la mujer se ligan perpetuamente con arreglo a las prescripciones de la Iglesia.” Mi definición preferida es la tercera: “3. m. coloq. Marido y mujer. En este cuarto vive un matrimonio.” Sobre todo me encanta el ejemplo que da la RAE, pues está totalmente actualizado, hoy en día los matrimonios vivimos en cuartos de escasos 30 metros cuadrados. Podría haber escrito “Este matrimonio vive en un chalé en la Loma” o “Este matrimonio vive en un bungaló”, pero no, han preferido ser realistas y poner “En este CUARTO vive un matrimonio”. Aunque tal vez la definición que más se acerque a la realidad sea la cuarta de la RAE: “4. m. P. Rico p. us. Plato que se hace de arroz blanco y habichuelas guisadas.” Pues sí, yo creo que al fin y al cabo, un matrimonio no es más que el resultado de cocinar arroz blanco con habichuelas y esperar a ver qué pasa: pueden salirte saladas, tal vez se te queme el guiso… pero si pones los ingredientes adecuados en las cantidades adecuadas… ¡voila, un guiso celestial!