jueves, 17 de febrero de 2011

Poema de San Valentín




Un día pensé en regalarte una flor,

arrancarla de su jardín y envolverla

en celofán azul,

atada con un lazo de tul.

Más tarde me dio pena:

una flor decapitada,

un cadáver envuelto en su mortaja,

marchitándose al son de las horas…

Decidí entonces regalarte

una flor vibrante

caliente

palpitante

Pero no hallé celofán suficiente con el que

envolver mis pechos…

Te espero desnuda en el lecho.

(El lazo de tul lo llevo atado a la cintura)

4 comentarios:

benito garcia dijo...

Me parece un poema sublime,tan apasionado tan sensual,tan... chapeau!!

Christine dijo...

Muchísimas gracias Benito por tu comentario, me alegra mucho que te guste. Lo recitaré el próximo jueves 24 en Pinoso, a las 18.30 en la casa de Cultura, estás invitado.

Finicolasgafas dijo...

Sencillo,efectivo y carnal. Las primeras palabras son de hueso, rellenándose de carne, para terminar en piel temblorosa, deseando ser dichas con los dientes apretados suavemente.
Una pequeña delicia.
Saludos.

Christine dijo...

Muchas gracias Finiconlasgafas, un comentario muy sugerente ;-) Gracias por pasearte por mi blog!